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Cal Capità Toni

Monumento

En esta casa nació, en 1716, el Capità Antoni Barceló, personaje mítico en la memoria popular: uno de los últimos capitanes corsarios de Mallorca. Su vida ejemplifica la típica biografía de éxitos y ascenso social que de alguna manera conformaba el ideal o la más profunda aspiración de las gentes sencillas de este barrio. El Capità Toni, como familiarmente se le llama en Santa Creu, venía de familia de marinos, y a los 18 años ya fue capitán de un jabeque correo. Intrépido y valiente según todas las crónicas, muy a menudo entró en combate contra los piratas berberiscos que surcaban el mar. Para ello había obtenido la obligatoria ""Patente de corso"" (autorización real para dedicarse a esta actividad militar-comercial). Su carrera militar fue muy rápida, ascendiendo velozmente en la escala de los grados militares y del mando de embarcaciones de guerra. En 1770 protagonizó una de sus más celebradas capturas al derrotar al sanguinario pirata Selim. Además hizo cautivos a 1.600 moros y liberó a numerosos esclavos cristianos.

En 1779 dirigió las fuerzas navales destinadas a bloquear Gibraltar. En 1783 ascendió a teniente general y comandó la expedición contra Argel. En 1784 fue nombrado comandante general de las fuerzas navales dedicadas al corso y obtuvo la gracia real de franquicia de derecho para todas sus naves. Murió en Palma en 1797 y fue enterrado en una cripta en la Capilla de San Antonio (hoy del Sagrat Cor) que él había patrocinado en la iglesia de Santa Creu: en dicha capilla existe otra lápida conmemorativa y en la parte superior del retablo aparecen las armas del capitán (una nave velera inscrita sobre una cruz carolina).